Uno de estos cuadros es «El banquete de Herodes», la pintura tardogótica o hispano-flamenca que en su día salió de Valencia de Don Juan, la localidad para la que fue pintada y en la que estuvo durante cuatro siglos formando parte del retablo de la iglesia de San Juan.
Compra en subasta
Recordarán que el pasado mes de julio saltó la noticia de que esta pintura iba a ser subastada por la casa Ansorena de Madrid.
La procedencia de la obra era hasta ahora desconocida, pero al archivero de la ULe y procurador Alejandro Valderas le resultó llamativa en el catálogo de la subasta y pensó en su posible procedencia leonesa. Cuando nos consultó, nos pusimos a investigar hasta dar definitivamente con su origen, llegando a la misma conclusión que Pedro Manuel Pérez García, conservador de los museos coyantinos.
Y es que da la casualidad de que sólo conocemos una fotografía antigua del retablo de desaparecida iglesia de San Juan de Valencia de Don Juan, y justo es de la misma tabla sacada a la venta. Antes de verla digamos que el templo donde se encontraba estaba en el lugar que hoy ocupa el edificio del supermercado "El Árbol". La iglesia, ya documentada en el siglo XII pero que tenía ampliaciones y mejoras posteriores (especialmente portadas y yeserías mudéjares) se tiró en la década de 1970, pero mucho antes se había sacado de ella el retablo compuesto por una docena de tablas con pinturas gótico-flamencas.
En la subasta del 17 de julio de 2013 el precio de salida era de 18.000 euros, alcanzando el doble de dicha cifra tras las pujas. El Estado, ante la mediación de la Junta de Castilla y León, ejerció su derecho de tanteo y se quedó con esta obra de arte.
Debemos reconocer, en justicia, que en este caso el Ayuntamiento de Valencia de Don Juan hizo todas las gestiones necesarias para lograr que este cuadro hoy sea público y que a partir de ahora pueda contemplarse por todos los ciudadanos que lo deseen.
Investigaciones del siglo XX
En su Catálogo Monumental de comienzos del siglo XX fue Manuel Gómez Moreno quien primero estudió tales cuadros, atribuyéndolos a la escuela de Fernando Gallego.
Pero sería años después cuando se hizo una investigación mucho más exhaustiva de esta obra por parte del investigador norteamericano Chandler R. Post.
En su cuarto tomo de la obra A history of Spanish painting, publicada en 1933, describe la pintura objeto ahora de subasta y la atribuye a un seguidor del anónimo Maestro de Palanquinos.
Y lo que es más trascendental para el caso que nos ocupa, incluye una ilustración en la página 170 justamente de la pintura "El Banquete de Herodes". La fotografía, firmada por el leonés Winocio, es en blanco y negro, pero obviamente deja claro que es la misma tabla pictórica subastada.
Desaparición
Se desconoce con exactitud cómo salieron de Valencia de Don Juan las 12 tablas del retablo de San Juan.
La llegada de «El banquete de Herodes» al Museo de León constituye una enhorabuena para todos. Algunos pedirán que vuelva a Valencia de Don Juan, pero, de momento, carecemos aquí de un lugar adecuado para mostrar permanentemente esta valiosa pieza. Si antaño hubiese prosperado la idea de convertir la iglesia de San Juan en un museo de arte sacro, hoy tendríamos sin duda un maravilloso conjunto artístico-monumental en aquel templo… pero la desidia, el abandono y la falta de recursos provocaron que aquella joya, como tantas otras, sea hoy solamente un recuerdo.
Antes de que la piqueta acabase con la iglesia de San Juan, su patrimonio mueble había sido expoliado y vendido. Así salieron de Coyanza las doce tablas que componían uno de sus retablos, sin que sepamos cómo ni a dónde fueron a parar. Una docena de cuadros pintados en el último cuarto del siglo XV, por tanto con más de 500 años de antigüedad.
Los entendidos que pudieron llegar a verlos en Valencia de Don Juan, como Gómez Moreno, asociaron su autoría al círculo del llamado “Maestro de Palanquinos” un artista anónimo o quizás un taller con varias manos activo a finales del siglo XV y comienzos del XVI.










