Mostrando entradas con la etiqueta Molino de Las Puentes. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Molino de Las Puentes. Mostrar todas las entradas

miércoles, 23 de febrero de 2011

Los molinos coyantinos, publicados en las actas del 7º Congreso Internacional de Molinología


El cartero nos acaba de entregar el paquete con el libro de actas del 7º Congreso Internacional de Molinología, celebrado en Zamora entre los pasados 18 y 20 de marzo de 2010 bajo el lema "La defensa de nuestro patrimonio". En primer lugar queremos dar públicamente la enhorabuena a Félix Pinto Martín, presidente del comité organizador del congreso, pues las actas recogen en sus 695 páginas el magnífico bagaje reunido en dichas jornadas.

Para la localidad de Valencia de Don Juan, este congreso ha significado un antes y un después en cuanto a la investigación y valorización de sus molinos. A él acudimos con tres comunicaciones en las que recogemos las noticias más importantes recopiladas hasta el momento sobre los artefactos de molturación documentados en esta histórica villa de la ribera del río Esla.

Quizá la menos alusiva a Valencia de Don Juan sea la comunicación titulada "El aprovechamiento molinero de los saltos del primitivo Canal del Esla (1857-1967) entre las provincias de León y Zamora" (páginas 536 a 547 del libro de actas), que escribimos junto a Aurora Rodríguez Costilla y Susana Barbeito Pérez. Si bien, esta importantísima obra hidráulica, el Canal del Esla, tuvo una singular trascendencia para los molinos coyantinos, ocasionando su decadencia o esplendor (Molino de las Puentes).

El último artefacto citado es uno de los protagonistas de la comunicación titulada "Un molinar de origen medieval: el cauce de los molinos de Valencia de Don Juan (León)" (páginas 485 a 496 del libro de actas) en el que abordamos la historia de dicha presa molinera, con sus azudes o puertos y centrándonos especialmente en sus molinos (Baeza, 3 de Valencia de Don Juan -uno en término de San Millán-, 2 de Toral de los Guzmanes y 1 en Algadefe-Villarrabines), haciendo mención también del pisón, batán o fábrica de curtidos de Valencia de Don Juan (situado entre el molino de Arriba y el de en Medio, documentada en 1860 por la venta que de ella hacen José, Tomás y Andrés de la Puerta al francés Jean Baptiste Dainciart, vecino de Villalón de Campos.

Por último, en la comunicación titulada "Los molinos de la margen izquierda del río Esla sobre la presa de Rodrigo Abril y San Marcos" (páginas 416 a 427 del libro de actas) hacemos también un recorrido desde los azudes hasta su desembocadura a los pies del castillo coyantino, pasando por los molinos de Villacelama (en cauce propio diferenciado), el molino-aserradero de Villanueva de las Manzanas, la fábrica de harinas de Palanquinos, los molinos de Campo y Villavidel, los molinos de Cabreros del Río, los molinos de Fresno de la Vega y el molino-hidroeléctrica de la Berjona o Pallarés en Valencia de Don Juan.

Si alguien está interesado en profundizar en la lectura de dichos artículos le emplazamos a que nos escriba un correo electrónico y encantados le facilitaremos los textos publicados así como otras noticias o referencias que hayamos podido localizar a posteriori.

martes, 19 de enero de 2010

Más datos sobre "la puente nueva"

La primera noticia que teníamos de "la puente nueva" nos lleva hasta el 17 de mayo de 1447.

Se trata de un testamento cuya transcripción parcial aparece en la Historia de Coyanza de M. Á.Millán Abad: a la puente nueva e a todas las iglesias e ermitas de Valencia e a Sancta María del Castillo Viejo.

Este documento ha sido catalogado por Santiago Domínguez Sánchez en el volumen 92 de la Colección Fuentes y Estudios de Historia Leonesa, concretamente con el número 181 de los documentos conservados en el Archivo Parroquial coyantino. Gracias a ello conocemos el verdadero nombre del testador: Alfonso Méndez de la Guarda.

En base a él se había concluído que a mediados del siglo XV este puente estaba en construcción, lo cual es lógico si observamos que el testador deja fondos para, se entiende, continuar las obras.

Pero estos días pasados, investigando los pleitos sobre aguas y molinos de la zona en el Archivo de la Real Chancillería de Valladolid, nos hemos encontrado una pequeña sorpresa.

Se trata de un pleito entre 1537 y 1540 por la rotura de la Presa de los Molinos de Valencia de Don Juan, en el cual se describe como ésta nacía en el puerto viejo y bajaba hasta los molinos de arriba, luego discurría por la palera vieja que está ençima del pisón y desde allí se dirigía a los molinos de medio y finalmente a los de abajo. Valencia tenía pues tres casas de molinos y un batán.

Pero nos detalla además dónde se había roto la presa: estava quebrada azia sanct myllan en que medias de la (pa)lera vieja asta la puente nueva de los Sagouianos.

Un siglo después del testamento de Alfonso Méndez el puente seguía denominándose "nuevo"; ¿seguía en construcción o es preferible pensar que tal nombre se había consolidado en la toponimia local en referencia a otra puente vieja?

Esta última opción daría explicación a la actual denominación del pago "las puentes", donde casualmente todavía existen las ruinas de un molino construido a finales del siglo XIX; ¿significará "las puentes" entre las puentes, vieja y nueva?

Pero además el "nuevo" documento nos aporta una nueva incógnita: lo califica "de los Sagouianos", entendemos que de los Segovianos. Creemos haber transcrito correctamente la palabra, pues la letra es clara. Hemos contado además con la opinión de un colega y buen amigo medievalista, que nos confirma la interpretación. Por ello podemos aportar este nuevo detalle, aunque no concretar si quiere decir que lo construyeron gentes llegadas desde Segovia o cuál era el motivo por el cual lo denominaban así.

jueves, 22 de mayo de 2008

Artículo: El molino de «Las Puentes»

Como prometimos, copiamos a continuación el artículo que bajo mi firma salió publicado en el último número de la Revista ESLA (298, abril 2008) del Ayuntamiento de Valencia de Don Juan.
Si han leído el original notarán alguna diferencia en la ortografía, ya que desconozco los motivos por los cuales en la versión escrita desaparecieron todas las rayas (hasta 6) presentes en el archivo digital original que hice llegar a la redacción.
Esperemos que se eviten estas erratas en el futuro. Lo pido para todos los conlaboradores de la publicación municipal y especialmente por los lectores, que de otro modo ven dificultada su lectura y comprensión.





La vega media del Esla ha sido desde antiguo un molinar, aunque las variaciones del caudal del río fueron siempre un peligro para todo tipo de obras ingenieriles desarrolladas por el hombre. Puentes, presas, cauces, barcas, molinos o batanes se veían continuamente afectados por las fuertes avenidas, pero a pesar de ello no se dejó de reconstruir o reparar estos elementos para su aprovechamiento práctico al servicio de los habitantes de nuestra comarca. Otro gran problema eran los estiajes, que reducían al mínimo el curso de agua por el río e imposibilitaban el abastecimiento de los cauces artificiales.

Si de molinos movidos por las aguas del Esla hablamos, el más antiguamente documentado nos lleva nada menos que hasta el año 929 (Sáez 1987:82), sin precisar su ubicación concreta. En un estudio sobre el Canal del Esla –con motivo de su 150 aniversario– que realicé junto a Aurora Rodríguez Costilla entre otros, localizamos indicios no precisos de un “Cauce de los molinos de Valencia de Don Juan” que antes de 1465 mandara construir uno de los condes de Valencia de Don Juan. Aquel cauce se puede rastrear documentalmente hasta la actualidad, e incluso físicamente alguno de sus tramos.


Aunque parece que en origen el cauce tuvo su toma, presa o azud en término de Valencia de Don Juan –el llamado “Puerto Grande”– tras varias roturas de ésta se abasteció definitivamente del puerto de Benamariel, también llamado de Santa Marina o de Baeza. Al situarse la nueva toma de aguas en término de Villamañán, esta villa y la de Valencia de Don Juan firmaron un foro o concordia que ya en el Catastro de Ensenada se califica como “antigua”, por la cual Villamañán cedía sus aguas a los molinos de Valencia sin posibilidad de construir los suyos, a cambio de que la segunda le pagase anualmente cuarenta y cinco cargas y media de trigo. En 1508 Valencia de Don Juan hizo otra concordia, esta vez con Toral de los Guzmanes, para servicio de los molinos de ambos concejos.


Pero a pesar de las referencias anteriores, sin duda muestra de que máquinas de molienda existieron ya desde muy antiguo, el documento concreto que trata sobre unos molinos en la margen derecha del río Esla en el término de Valencia de Don Juan data de 1537, propiedad del duque de Nájera y conde de nuestra villa, que los tenía en arriendo. En 1683 los molinos los arrendaba ya el Concejo de Valencia de Don Juan. En 1753 existían dos casas de molinos con cinco ruedas cada una.


A mediados del siglo XIX los molinos eran propiedad de Gaspar Rodríguez Tejedor, quien pleitea con la Compañía Ibérica de Riegos –concesionaria del Canal del Esla– al verse privado de las aguas que movían sus artefactos y exigiendo la expropiación de los mismos. La compañía de capital inglés se niega a lo segundo, y argumenta que ha efectuado las obras necesarias –por valor de unas 6.000 pesetas– para practicar una compuerta en el canal que abastezca de aguas suficientes al cauce de los molinos de Valencia. Aunque la sentencia favoreció a los concesionarios del Canal del Esla, finalmente éstos acabarían por comprar el cauce molinar, convirtiéndolo en un desagüe principal del canal.


Sobre esta presa de los molinos de Valencia de Don Juan se dispusieron numerosos artefactos a lo largo de los siglos. Primero fueron pequeños edificios de una o dos piedras, que se sucedían a lo largo del cauce configurando un rosario de molinos. Cada uno de ellos represaba las aguas del cauce, y el siguiente molino debía situarse a distancia suficiente para recibir el agua del anterior, por ello se habla de “paradas de molinos”. Luego vendrían los grandes molinos de cinco piedras que cita el Catastro de Ensenada y finalmente el definitivo edificio conocido como “Molino de las Puentes”.


A pesar de nuestra búsqueda en los archivos –que continúa–, no hemos podido documentar exactamente la fecha de construcción de esta magnífica obra, si bien no debe ser muy posterior al nuevo Molino de Baeza, que se edifica en 1869 conjuntamente al primitivo Canal del Esla. El Molino de las Puentes se construye sobre una cimentación de piedra y pilares del mismo material, sobre la que se alzan los muros de ladrillo visto recercando cajones de canto rodado y argamasa. Tiene una planta de 15,8 x 9,1 metros y dos alturas con forjados de madera sobre un subterráneo reservado a los rodeznos, los cuales, movidos por el agua, trasmitían su energía por medio de ejes, poleas y correas que impulsaban toda la maquinaria.


Recuerdo de niño aquel viejo molino, donde cada año acudía con mis padres, abuelos, tíos y primos a “correr” la tortilla. Por aquel entonces, aunque ya abandonado a su suerte, las estancias de aquella mole fabril se conservaban perfectamente y se podía subir y deambular entre las viejas máquinas de limpia y cernido, levantar las tolvas y guardapolvos para descubrir las ruedas o piedras de moler, o asomarse a sus numerosos ventanales y respirar el frescor del atardecer oteando la extensa vega.


Pero un buen día el molino ardió, intencionada o accidentalmente, y desde entonces sólo se conservaron los fuertes muros de ladrillo y cantos cogidos con argamasa. Resquebrajada y progresivamente deteriorada, la fachada principal aguantó entera hasta diciembre de 2006 en que sufrió un gran derrumbe. ¿No lo debemos salvar?


Hoy el molino pertenece, como todo el viejo patrimonio que aún se conserva del decimonónico Canal del Esla, a la Confederación Hidrográfica del Duero (CHD). Precisamente hace tan sólo unos días –catorce de marzo– el presidente de este organismo, Antonio Gato, recibía en Valladolid al alcalde de Valencia de Don Juan y al primer teniente, quienes le arrancaban una nueva inversión multimillonaria en el río Esla. Desconozco si nuestros representantes le hablaron al presidente de la CHD del viejo molino situado en nuestro término y protegido gracias a una alegación presentada por las Juventudes Socialistas a la reciente modificación del Plan General de Urbanismo de Valencia de Don Juan.

La CHD tiene inventariado su patrimonio, pero lo está dejando caer. En Coyanza hemos protegido este molino que hoy ya es ruina pero que aún puede salvarse. Si se intenta, puede hacerse. Se ha logrado dinero para el río, para un paseo, para unos lagos y hasta para un edificio-mirador. Mi ruego es que nuestras autoridades miren hacia la segunda curva de la carretera a San Millán. Allí les está esperando un edificio histórico, patrimonio de todos, que la CHD nos cedería gustosa.

.

viernes, 11 de abril de 2008

El molino de «Las Puentes»


Hemos enviado un artículo a la revista ESLA emplazando al Ayuntamiento a que, en sus negociaciones con la Confederación Hidrográfica del Duero, trate sobre la posible cesión del Molino de «Las Puentes» (situado junto al Camping Pico Verde, en la carretera de San Millán) y pueda ser rehabilitado antes de que desaparezca totalmente. Cuando se publique lo postearemos aquí.